Mundo ficciónIniciar sesiónEl palacio se alzaba ante nosotros con la misma majestuosidad de siempre, imponente y silencioso, como si el tiempo se hubiese detenido a sus pies.
Nada en su estructura delataba los cambios que habían sacudido el mundo más allá de sus muros.Las torres seguían apuntando al cielo con arrogancia, y las cúpulas resplandecían bajo la luz del sol, tan perfectas que parecía imposible mancillarlas. Era irónico. Todo parecía igual. Pero no lo era. E






