Ares no despegó la vista de Pilar, era como que la incitara a aceptar, mientras que los señores Padilla los observaban confusos.
—Pero ¿cuál es el problema hija?, a mí me parece una excelente idea la de Ares.
Claro que Rosamel lo creía, porque no era como que estuviese poniendo a su hija a dedo en aquel lugar, más bien era la visión de un magnate dándole la oportunidad a la sangre joven de demostrar lo que era capaz de hacer.
—Papá, el padre de Ares es Mateo Zabet.
—¡¿Qué?!
Sí incluso para este