El rostro de Mía refleja aún más la tristeza, y aún está asimilando la respuesta del alcalde.
—Pero… ¿Por qué? ¡Lo voy a denunciar!
—¡Házlo! No puedes conmigo niñita, te estoy dando la oportunidad de tener dinero pero no quieres cooperar y ahora tengo un asunto más importante por tratar, una bestia está provocando temor en mi ciudad y como alcalde debo disponer seguridad, y usted me está haciendo perder el tiempo, o agarra el dinero, o tendrás que salir de aquí con las manos vacías.
.
Reino Rog