—¡Rey!— exclaman asustadas
—¡Mía! ¿Dónde está Mía? ¿Por qué estoy aquí?— Liam está desconcertado, y al sentir sus manos amarradas se desesperó aún más
—se está recuperando. La reina muy valiente hizo un sacrificio de amor por usted, para que fuera salvó de la maldición— responde una de las enfermeras con su voz temerosa
—¿Sacrificio de amor? ¿Dónde está?— pregunta con arrogancia y sí, realmente no siente la ansiedad de sangre
—recuperándose, aunque los futuros herederos están bien. Solo espe