Mía se acerca a Liam, aunque sus piernas tiemblan, su corazón está acelerado y le arden las heridas que se hizo, quiere ser valiente por el amor que le tiene a Liam, por sus hijos, por esa familia que ella tanto desea.
Cada paso que da, es como acercarse a la muerte. Liam no deja de luchar, su ceguera en esa maldición lo envuelve, y ahora, Mía contempla como su Alfa tiene a uno de los Rogues a punto de morderlo, no es buena señal, quiere la sangre de aquel pobre Rogue y como reina debe también