10:Un día lleno de fracasos.
Me hace señas para que vaya hacia él y lo hago.
Luego señala las cámaras.
Lo entiendo de inmediato.
Está parado en un punto ciego, en la esquina del balcón.
—¿Y mi padre? ¿Está bien?
Es lo primero que le pregunto cuando llego hasta él.
Asiente.
Entonces me abraza.
Yo le devuelvo el abrazo con fuerza.
Las lágrimas comienzan a caer sin que pueda detenerlas.
Me sujeta el rostro entre sus manos y me da pequeños besos.
Siento que estoy temblando.
—Todos estamos bien. ¿Y tú?