80. Te necesito dentro de mí
—Sé lo que necesitas —dice, deslizando su mano entre mis piernas, acariciándome a través de mis bragas—. Joder, estás empapada.
—Culpa tuya —jadeo mientras presiona la palma de su mano contra mi clítoris.
—Culpa mía —concuerda, y hay algo oscuro y satisfecho en su voz—. He estado pensando en mojarte así desde la primera sesión. Cuando cruzaste las piernas y me esforcé tanto por no mirar.
—Miraste —digo.
—Miré —confirma, apartando mis bragas y por fin... *por fin*... tocándome desnuda—. No pude