146. Mira la cruz mientras te follo.
PUNTO DE VISTA DE SOFIA
La capilla familiar en la finca era pequeña, antigua y estaba impregnada del aroma a incienso y madera vieja. La luz de la luna se filtraba por los vitrales, proyectando patrones de colores sobre el altar de mármol y los bancos pulidos. Una hilera de velas ardía a los lados, sus llamas parpadeaban como si presintieran lo que estaba a punto de suceder.
Me encontraba en la entrada, vestida únicamente con la cinta de seda negra que aún llevaba atada al cuello como un collar