Entró el frío y pisé por primera vez en años la casa de mi infancia. Me abrumó la primera vez, estaba todo lleno de polvo y parecía una casa ajena a nosotros, como si no quedaran recuerdos allí.
—Vamos a meter todo en cajas y lo sacamos a la furgoneta, habrá algo que valga para el club o para alguno.
Algunos miembros de la banda se ofrecieron a acompañarnos y así vaciar la casa más deprisa, pero mi padre se negó, creo en parte porque seguía sintiendo muchas cosas por lo que significaba aquella