La comida de Navidad fue una de las mejores experiencias de mi vida porque nunca había estado unas Navidades rodeada de tanta gente que se tenía como familia.
—Vas a intimidarles de tanto mirar —se rió Sheila a mi lado.
Le pegué un trago a mi vaso de agua, tras lo de la noche anterior no podía ni mirar la cerveza.
—¿Sabes el coñazo me ha estado dando estos últimos meses desde que la dejó ese tío?
Y entonces estaba hablando animadamente con uno de los chicos de la banda y eso que sólo la había p