Capítulo 55. Un Nuevo Comienzo.
La noche con Noah había terminado con una extraña mezcla de consuelo y desasosiego. Sus palabras, esa promesa de un nuevo comienzo en una mansión sin los fantasmas de Sarah, habían sido un bálsamo temporal para la herida de Amelia.
Sin embargo, el eco de "Sarah, me encantas" seguía resonando en su mente, una prueba ineludible de que el problema no era solo el lugar, sino algo mucho más profundo en Noah. Se despertó con la sensación de que, aunque la casa cambiara, la sombra se mudaría con ellos