Julieta se sentó a su lado, tomándola de las manos. Su rostro reflejaba una seriedad absoluta.
—Está mejor... o al menos, estable. Hubo una reacción, me apretó la mano, pero el médico dice que pudo ser un reflejo. Solo toca esperar. Pero Leonor, no vine solo a decirte eso. Me gustaría hablar contigo. Necesito saber todo lo que sepas. No tenemos tiempo que perder si queremos sacar a Elena de aquí.
Leonor miró a su alrededor, asegurándose de que los policías que pasaban de largo estuvieran inmers