El despertar del león
El pasillo de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital San Lucas se sentía más gélido que de costumbre. El zumbido constante de las máquinas respiratorias y el goteo rítmico de los sueros creaban una atmósfera que rozaba lo espectral. Julieta caminaba con pasos firmes, aunque su corazón, dentro de su pecho, era un ave herida que intentaba desesperadamente alzar el vuelo.
Al doblar la esquina, vio a Victoria sentada en una de las sillas de espera, con la cabeza gacha