Cuando Julian entra a la sala de juntas, cargando en sus manos las nuevas propuestas, y observa a Chase acercarse más de lo permitido a Giorgia, mientras le muestra y le explica los cambios que se le han hecho a las instalaciones eléctricas del hotel, esas ganas de arreglar el asunto como dos Neandertales vuelven a arremeter contra él. Tiene que hacer un enorme esfuerzo para no sucumbir ante ese instinto animal y primitivo que lucha contra él, queriendo tomar el control de sus emociones.
Julia