Cuando se bajan del coche, frente a la entrada del hotel, Giorgia está enfrascada en una conversación telefónica con su padre, hablando de la reunión y los pormenores de la remodelación; pero en su mente va pensando en la seria conversación que debe sostener con Julian cuando estén en privado. Es hora de poner los puntos sobre las íes y dejar clara la situación para que la sociedad prospere, o tendrán que ponerle fin, porque ella no está dispuesta a seguir tolerando las cosas que pasan con resp