—¿El Alfa ayuda con el entrenamiento? —le pregunto a Jasmine.
—Claro, viene todos los días a ayudarnos a entrenar. El entrenamiento es obligatorio sin importar la edad o el género —observo mientras Tessa, la chica que Jasmine me dijo que evitara, corre por el campo hacia el Alfa, aferrándose a él como una sanguijuela.
—Ajá, Tessa está obsesionada con el Alfa. Parece pensar que él la elegirá como su pareja —dice Jasmine, y yo asiento. Por alguna razón, verla aferrarse a él me molestó un poco,