Elara
Al llegar a mi habitación, mamá rebusca en mi bolso, saca algo de ropa y me la pasa. Es una camiseta oversized y unas mallas. Sorbiendo por la nariz, me las pongo mientras ella mira alrededor de la habitación.
Asiente, echándome un vistazo. —Es una bonita habitación. —Al ponerme la camiseta, asiento. Va a decir algo, pero se detiene.
—¿Qué pasa? —pregunto cuando veo que aprieta los labios, una señal de que está molesta por algo.