El Alfa se marcha tras cerrar la puerta con llave. Cuando llegan las cinco en punto, suspiro y me pongo de pie. No tengo otra opción más que bajar y enfrentarme a Tessa, la reina de las arpías. Me pongo ropa abrigada y asomo la cabeza por la puerta. Algunos rezagados, que como yo llegan tarde, están saliendo de sus habitaciones antes de dirigirse a las escaleras hacia el nivel inferior.
Abro la puerta, salgo rápidamente y la cierro con llave detrás de mí. Me dirijo a las escaleras, siguiendo a