Ryden
—Eres el Alfa, quita la excusa, diles que Elara tiene que quedarse como el resto de los adolescentes —sugiere Lucas.
Me paso una mano por el cabello.
—Quedarse en la casa de la manada no es obligatorio. Solo los que quieren se quedan —suspiro, desearía que fuera más fácil encontrar una solución.
Lucas se encoge de hombros.
—Solo diles que quieres vigilarla, ver cómo se lleva con el resto de la manada.
Esa idea no está nada mal.
—Eso puede funcionar. Bien, la veré en el óvalo. Gracia