Lejos de allí, Sara y Kayo estaban acostados.
Anastasia tuvo un accidente de coche.
- En serio, Sara, ¿cuándo sucedió?
- Ayer, pero me enteré esta mañana.
- ¿Y me lo dices ahora? - preguntó enojado.
- No estabas interesado en saber nada sobre mi día, me olvidé de eso. Pero no te preocupes, está viva y sin heridas graves.
Ella se acostó de lado y lo dejó impresionado con su frialdad y en lo lleno que estaba su corazón de rebeldía. Una conversación decisiva entre ellos debería suceder muy pronto,