Amelia llamaba antes de que las cosas empeoraran.
– Ahora que has visto que tu plan no ha funcionado, quieres culparme de todo. ¡Padre, Elizabeth, me sedujo como lo hizo con usted, soy hombre y no pude resistir!
- Por favor, paren con esa confusión! - Amelia gritaba prediciendo lo peor.
Estaba ciega de tanto odio, quería matar a Kayo con mis propias manos.
- ¡Que cierren todas las puertas Amelia, ninguno de los dos saldrá de aquí hasta que llegue la policía!
– ¿Crees que soy capaz de eso? ¡No t