Ese mismo día, yo...
Elizabeth
La noche llegó y yo arreglaba mi ropa en el cuarto de huéspedes, Marcos Maciel estaba sentado en la cama y jugando con unos peluches.
- ¿Puedo entrar un momento?
- Entre Amelia.
- Vine a pedirle perdón de nuevo, por no decir de una vez, que usted pidió ayuda al comisario para que continuaran las búsquedas por Maciel.
- ¡Viste todo lo que pasé con Kayo Amelia, me duele mucho que me hayas dado la espalda así!
- ¡Deberías habérmelo dicho! - Cambió de color al v