Capítulo 62.- Sin ella.
Frederick
Han pasado varias semanas desde que tomé el rumbo que hoy me sostiene, y aunque parezca poco tiempo, cada día ha estado cargado de un peso distinto, de aprendizajes y también de ausencias que se sienten como eternas.
No puedo evitar mirar atrás y pensar en cada instante que me trajo hasta aquí, en especial Daneka. Su recuerdo me acompaña como una sombra cálida, a veces dolorosa, a veces esperanzadora, pero siempre presente.
Cada día reviví esos últimos días que compartimos juntos y juro que esa prenda que me envió aquella vez no es suficiente para mí.
Esa mujer llegó tan profundo, dónde ninguna mujer pudo llegar y ahora me siento vacío sin ella.
Lo que me ha mantenido en pie son mis mellizas. Ellas son la luz que me arranca de cualquier cansancio, la razón de mis madrugadas y de mis desvelos.
Las he visto crecer un poco más en este tiempo, tomar responsabilidades, mostrarme que la vida sigue siendo hermosa en sus detalles sencillos. Cada sonrisa suya me recuerda por qué l