Capítulo 61.- El último suspiro.
La oscuridad dio paso a un zumbido constante, como si estuviera atrapada en un sueño del que no podía despertar. Voces lejanas, fragmentos de palabras, y el sonido rítmico de máquinas me envolvían. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero cuando abrí los ojos, la luz blanca y estéril de una habitación de hospital me cegó. Un dolor sordo palpitaba en mi abdomen, y cada respiración se sentía como un esfuerzo monumental.
—Daneika, ¿puedes oírme? —La voz de Ekaterina irrumpió, temblorosa pero fir