Burak
Dos días después y seguimos igual que antes, sin ninguna noticia de nuestra mujer o de mamá, y no fue por falta de búsqueda o de recursos para organizar la misma, sino porque no existen pruebas de dónde pueden estar.
La desesperación nos llevó a dónde estamos ahora frente a las puertas de la maldita empresa que es manejada por la única hija de Johannes Analdi, Morindia.
Supongo que ninguna duda a la única propuesta fiable qué Ibrahim pudo ofrecer en un momento de desesperación, sobra de