María Isabel
Segundo día del plan seducir al viejo transtornado en acción.
Después de mi conversación para nada sospechosa con Hurrem - puro sarcasmo- bajamos como si nada hubiera pasado, esperamos a que nuestros rostros perdieran la leve tonalidad roja adquirida por las espesas lágrimas que por unos minutos fueron nuestra descarga. Me ayudó a elegir el mejor atuendo, uno a gusto con los deseos de Johhannes; el maquillaje también fue de mucha utilidad para que mi rostro volviera a la normalid