Melani
El whisky venezolano tiene un efecto traicionero: no te borra el pasado, te lo pone en frente con colores más brillantes para que duela más. En ese bar, rodeada de voces que arrastraban las "ese" y reían con un estrépito que los vieneses nunca entenderían, me sentí, por primera vez en años, en casa. Y eso era lo más peligroso del mundo.
Cuando sonó Tony Dize, el aire se volvió denso. "Prometo olvidarte...". Cerré los ojos y dejé que la letra se me enredara en la garganta. No era so