—Es la persona que he escogido para rehacer mi vida. Estamos comprometidos —dijo levantando la mano temblorosa y mostrando su anillo.
A diferencia de aquella primera vez donde la felicitaron y abrazaron, esta vez no hubo regocijo. Su padre bajó la mirada y la madre solo le sostuvo la mano.
—Digan algo... —susurró ante su silencio.
—De tantos hombres, ¿por qué elegir al socio de tu exesposo? —preguntó su padre, pensando que su elección no se trataba de una decisión sencilla.
—Pa, sé