S E X T O P2.
Capítulo sexto, parte dos
La chica seguía petrificada mirando fijamente; Némesis la soltó con suavidad fingiendo una sonrisa.
—Solo nos estábamos presentando, ¿verdad?
La observó con fijeza, dándose cuenta en el momento exacto en el que esta recobró la compostura, arreglando unas invisibles arrugas en su vestido. Carraspeó observando detrás de su espalda.
—Sí, claro —sonrió dulcemente, escondiendo al ser maligno que había debajo de aquella elegancia—. No olvides lo que te dije; nos veremos pront