VIGÉSIMO OCTAVO P2.
Mentiría si dijera que no quiso lanzarse encima de la hembra de hielo, hacerla hablar a golpes o con aquel don que no le gustaba usar con nadie.
Pero no podia hacerlo, tenia que interpretar un papel. El papel de una reina, la reina de todo.
—Que grata sorpresa Magnus. – los orbes de Itaka viajaron a ella con rapidez. — ¿A qué debo el placer?.
Mentiras, puras mentiras en sus palabras.
Cada alma allí presente podía oler su aroma, saber lo que ella era, saber lo que eran entre