VIGÉSIMO NOVENO. 2
Se quedaron unos segundos más allí, sin dirigirse la palabra.
Simplemente mirando hacia el fuego, sintiendo lo que el otro atraves de un vínculo a medio completar.
—Tenemos que comenzar a actuar, esta tarde recibimos la confirmación necesaria. El vendrá hacia aquí, no podemos defender a nuestra gente.
Tenia toda la razón, serian un estorbo en la batalla, un punto débil que solo haría que perdieran. Los civiles no podían quedarse en aquellas tierras que ya no era seguras para