S É P T I M O .
Capítulo siete
—¿Qué hiciste qué?
El grito de Sirio resonó en las paredes de su habitación. Luego de salir del castillo, Némesis rechazó educadamente la compañía de Bastián, dejándolo solo con una expresión de arrepentimiento. Decidió caminar por las calles de la ciudad, deteniéndose para pensar en todo lo que había en su cabeza y observando, a la vez, con gran detenimiento a las personas de aquella corte.
Cuando se dio cuenta, la noche había caído sobre ella.
—No me grites, maldición. Esto es u