ALEJANDRO
El trayecto a casa fue silencioso, con Catalina y yo robándonos miradas el uno al otro.
Han pasado casi ocho años desde todo lo de Marisol y Mi Tesoro, y hoy fue la primera vez que realmente le abrí mi corazón a alguien sobre eso.
Aunque no dije mucho, solo el hecho de que estuvimos casados y nada más, aun así me sentí mejor, lo suficientemente sanado como para saber que ahora podía hablar de ello sin sentir todos esos dolores.
¿Era esto lo que implicaba sanar, o simplemente le tenía