Resolviendo las cosas, pero no solo.
Capítulo 102: Resolviendo las cosas, pero no solo.
Los días siguientes transcurrieron entremezclados en una bruma de dolor y actividad silenciosa. La mansión se sentía diferente sin la presencia de Luciano, aunque solo se había alojado allí temporalmente. Sus pertenencias seguían en la habitación de invitados que había ocupado. Un libro abierto en la mesita de noche. Una chaqueta colgada en el respaldo de una silla. Pequeños recordatorios que hacían que la pérdida se sintiera aún más intensa.
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