Capítulo 108: Plan B
Dante se movía por el abarrotado salón de baile como una tormenta a punto de estallar. Sus ojos escudriñaban cada rostro, cada rincón, cada sombra. La música y las risas que antes llenaban la sala ahora sonaban burlonas, distantes. Liliana se había ido. Y sabía, en lo más profundo de su ser, que Marco estaba detrás de todo. El corazón le latía con fuerza en el pecho; cada latido era un doloroso recordatorio de que cada segundo contaba. Aún podía oler su perfume en la chaque