Capítulo 15: Nuevas miradas en la casa
En la trastienda, con poca luz, de un bar anodino a las afueras de la ciudad, un hombre con una sudadera oscura estaba sentado frente a una joven de aspecto nervioso. La figura anónima hablaba en voz baja, casi un susurro, pero la amenaza era inconfundible.
—Sabes exactamente qué hacer cuando llegues, ¿verdad? —preguntó el hombre anónimo, inclinándose hacia adelante.
La mujer asintió rápidamente, jugueteando con las manos en su regazo—. Sí. Entiendo. Tendr