Capítulo 16: Presencia apacible
Las semanas posteriores a la llegada de Maureen trajeron un cambio silencioso a la mansión Rossi.
Liliana anhelaba los momentos en que Maureen estaba cerca. La joven se movía con una gracia serena y firme que parecía suavizar la dureza de la casa. Nunca hacía preguntas excesivas, nunca presionaba y siempre parecía saber exactamente cuándo Liliana necesitaba espacio y cuándo necesitaba compañía.
Esa tarde en particular, Liliana estaba sentada en el solárium con un