Capítulo 14: Fuerza silenciosa
Los siguientes días transcurrieron en un ritmo extraño y frágil dentro de la mansión.
Liliana pasaba la mayor parte del tiempo en el dormitorio principal o en el solárium, acurrucada con un libro o mirando por las ventanas. Los cólicos menstruales habían disminuido, pero el agotamiento emocional persistía como una densa niebla. Comía cuando Dante le traía comida, dormía cuando su cuerpo lo requería y hablaba muy poco. Dante respetaba su silencio. La visitaba con r