Mundo ficciónIniciar sesiónCarmen entró al Bon Appétit una media hora antes de la hora acordada. Se sentó en la barra donde un simpático Flag la recibió con un guiño y una sonrisa.
―¿Qué le sirvo, madame? ―preguntó con cortesía.
―Un Cuba Libre, por favor ―pidió de inmediato. Necesitaba algo fuerte y dulce, algo que la relajara.
Después de casi tres semanas de la fiesta de Priscilla, habían acordado reunirse e







