14. Las cuentas no me cuadran
Lilia cerró la libreta con un suspiro cansado. El lápiz tembló entre sus dedos antes de soltarlo sobre la mesa. Había hecho las cuentas una y otra vez, pero los números simplemente no cuadraban.
El sueldo que recibía apenas alcanzaba.
Entre el pago de la renta, los alimentos, la guardería de Luna y los medicamentos que su hija necesitaba desde que nació… cada centavo ya estaba comprometido antes de llegar a sus manos.
Miró hacia la pequeña sala, donde Luna dormía en el sofá, acurrucada con su m