Charlotte estuvo inquieta toda esa tarde, se prometió no comer nada de lo que le trajeran, guardó algo del almuerzo para dar a su bebé más tarde, pero de alguna manera resistiría la maldad de Meredith.
La mujer que había seguido a Benjamín y a su madre, la verdad tenía dotes de detective, fue muy prudente en ir a una distancia prudencial, vió la dirección exacta y se dirigió al puesto policial más cercano; era una mujer robusta, de un metro sesenta y cuatro de estatura,cabello algo desarreglad