DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 20. Tres días
DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 20. Tres días
Tuvo que sentarse, no tenía más opción. Así que se apoyó en la primera jardinera que vio y se sentó en aquel borde de cemento sin importarle que la tierra de adentro la ensuciara.
—Yo no... no sabía —murmuró y Nuria se sentó a su lado con un suspiro cansado.
—Porque ese condenado va pregonando cualquier cosa menos el bien que ha hecho —rezongó—. Me salvó la vida, pero esa bala pasó muy cerca de su columna y se llevó por delante algunos ligamentos que n