Me dije a mí misma que no debía ilusionarme demasiado, que no perdiera la cabeza ante el hecho de que no pudiera tener hijos, que no enloqueciera si nada era claro y todo podía pasar.
Pero, en mi mente, seguían rondando las palabras que Bruno me había dicho noches atrás, cuando exterioricé el miedo que sentía de no poder ser madre.
«Hay muchos niños en busca de amor, protección y una familia que les brinden lo mejor. Siempre podrás ser madre, mi amor, así que no tienes por qué sentir miedo, des