Después de regresar al país y tras aquella profunda conversación con Diego, Irene logró abrirse respecto a sus sentimientos.
Esta vez, no quería reprimir sus emociones. Gustar o amar, ¿acaso no podía permitirse ser libre y entregarse una vez más?
Diego seguía escribiendo.
No sabía por qué, pero esa actitud de Diego le parecía de alguna manera entrañable.
[¿Todavía no has dormido?] Sin dudar más, decidió escribirle.
Diego estaba tratando de encontrar la manera de decir algo más, pero cada frase q