—Con esa actitud, ni lo persigas. ¡Déjalo! Yo te presento a alguien mejor. —dijo Bella mientras picoteaba algunos bocadillos.
Bella nunca había visto con buenos ojos al prometido de Estrella, y al final, resultó que el hombre realmente no era bueno. No podían negarlo, Bella tenía un ojo bastante acertado para las personas.
—Él tiene sus razones. —respondió Irene.
—En realidad, está en el hospital. —Irene lo pensó un momento y decidió decirlo.
—¿En el hospital? —Estrella se sorprendió.
Cuando Ire