Irene y Bella caminaban conversando animadamente. Estrella, detrás de ellas, abrazaba a Félix, y ambos parecían disfrutar de la charla.
Diego observaba a Irene y Vicente, y sin querer su mirada se posó en Estrella.
Irene y Bella llegaron a la caja y les informaron que ya habían pagado su cuenta. Fue entonces cuando Irene vio a Diego.
—¿Tú pagaste la cuenta? —preguntó.
—No, fue Vicente. —respondió Diego.
—Vicente, no debiste hacer eso. —dijo Irene—. ¿Cuánto fue? Te lo transfiero.
—No es necesario