Después de que dijo eso, Bella no reaccionó. Irene la miró y se dio cuenta de que Bella estaba en las nubes.
—¿Bebé? —le llamó Irene, estirando la mano para jalarle la camiseta de dormir—. ¿En qué piensas?
—Nada, solo estoy un poco cansada. —Bella volvió en sí y la miró.
—¿Qué te pasa? —Irene la observó—. Te veo rara. ¿Volviste a molestar a Joaquín?
—¿Cuándo lo he molestado? ¿Por qué no dices que él me molesta a mí? —Bella respondió con desdén.
—¿Él te molesta? Eso sería solo si el sol sale por