Después de que Diego se fue, la habitación quedó en silencio por unos segundos. Luego, Bella rompió su copa.
—¡Maldito! ¡Y todavía dice que se arrepiente de verdad, qué tontería!
—Eso no está tan mal; cada uno por su lado y sin más contacto. —Irene se rio desde un lado.
—Exacto, ahora Ire es realmente libre. —Estrella también comentó.
—Si hubiera sabido que todo iba a terminar así, lo hubiera mandado a volar antes. —Irene añadió.
—Entonces, ¿por qué inventas a alguien? —preguntó Bella.
Irene mir