En medio de ese caos, Andrómeda estaba completamente aislada. Herida, sin magia, y acorralada por el monstruo en el que se había convertido el rey Erick.
Y entonces, una señal de esperanza.
—Gale… ¿me oyes? —la voz de Lucas surgió del comunicador.
—Aquí estoy —respondió Gale.
—Ya están listos.
—Bien. Abre el portal donde está mi comunicador.
Desde que Liam admitió que no tenía fuerzas para abrir los portales, Gale había pensado en un plan alternativo. Dejar a Lucas en la Tierra fue su mayor aci