― Hola, mago supremo. Me preguntaba cuándo aparecerías. Desde nuestro último encuentro, he estado esperando volver a pelear contigo ―dijo, sin apartar la vista del enemigo.
Eso confirmaba que ya se habían enfrentado antes.
― Andrómeda, vete de aquí ―dijo Liam, sin siquiera mirarme. Toda su atención estaba en el mago oscuro.
Pero en cuanto pronunció mi nombre… el mago me miró directamente.
― ¿Princesa Andrómeda? ―su voz sonaba temblorosa, como si algo en él se hubiera quebrado.
Por alguna razón,